Las administraciones y el sector español rechazan la reforma de la PAC

(eurocarne.com 28/10/2011) Las administraciones y el sector agrario español han expresado su rechazo "rotundo y unánime" a la propuesta de reforma de la Política Agraria Común, propuesta por la Comisión Europea para el período 2014-2020 y cuyas negociaciones comenzaron el pasado 20 de octubre, en Bruselas.
Según informa Efe, esta es una de las principales conclusiones del seminario ¿Qué Política Agrícola Común (PAC) después de 2013?. El Parlamento Europeo decide, organizado por la Oficina del Parlamento Europeo en España, que reunió el pasado día 21 en Logroño a representantes de instituciones, asociaciones económicas y organizaciones agrarias.
En el documento de conclusiones, enviado por la Oficina del Parlamento Europeo en España, se explica que el futuro del presupuesto es uno de los principales motivos de incertidumbre, porque las discusiones sobre la reforma se producen cuando aún no se ha decidido el marco financiero para la UE y, sobre todo, por los "temores" de que se reduzcan los fondos para España. Respecto al cambio a un pago básico por hectárea, conocido como "tarifa plana", el sector cree que no se está primando al profesional dedicado a la agricultura.
En el caso español, existe la preocupación de que este pago suponga complicaciones y enfrentamientos entre el Gobierno y las autonomías a la hora de repartir las ayudas, detalla el documento. Otro aspecto criticado por los sindicatos es la falta de menciones a la situación social del asalariado o del jornalero y a las condiciones laborales dentro de la PAC.
Los productores también echan de menos en la reforma medidas de mercado o de intervención y apoyos para garantizar que el agricultor o el ganadero reciban un precio justo. La desaparición de mecanismos que regulan la producción como las cuotas de azúcar o los derechos de plantación de viñedo es otro de los asuntos que suscita la preocupación de todo sector que, además, tiene la impresión de que la reforma no ha tenido en cuenta las características de la producción mediterránea.
Respecto a los nuevos criterios para "reverdecer" o hacer más ecológicas las ayudas, administraciones y sector cuestionan esta idea y consideran que puede suponer fuertes costes para el agricultor, que hoy en día ya cumple exigencias ambientales, aunque, por el contrario, los ecologistas apoyan esta medida. Estas últimas críticas refuerzan la opinión de que el productor europeo ve cómo tiene que asumir más requisitos mientras que la competencia con las importaciones de países terceros se incrementa. En este sentido, el sector estima que la reforma no garantiza la preferencia comunitaria. Otra reclamación del sector ha sido el reconocimiento del papel de la mujer rural, por considerar que no hay referencias específicas en este ámbito en la reforma de la PAC.