Arias Cañete defiende la obligatoriedad de las ayudas a jóvenes agricultores

 (foropac.es 22/10/2012) En el marco del Consejo de Agricultura, que se celebra hoy en Luxemburgo, y en la que los titulares del ramo de los Veintisiete están analizando entre otras cuestiones las ayudas a los jóvenes agricultores en la reforma de la PAC, el ministro español, Miguel Arias Cañete, ha subrayado la necesidad de que estos programas sean obligatorios “para que tengamos la garantía de que uno de los problemas más graves del campo español, que es el envejecimiento de la población agraria, sea afrontado en la Unión Europea con un instrumento dotado presupuestariamente”. El ministro ha anunciado asimsmo que durante este Consejo se iba a discutir sobre la manera de reforzar “el eslabón más débil de la cadena alimentaria, que son los productores”. En este sentido, Arias Cañete ha asegurado que España ha adquirido cierta ventaja con respecto a los demás Estados Miembros, ya que ha puesto en marcha una legislación para regular la cadena alimentaria y para incrementar la fuerza de las interprofesiones. Sin embargo, el titular de la cartera de Agricultura ha expresado el deseo de que, a nivel comunitario, se refuercen las organizaciones de productores, no sólo en sectores como la leche y las hortalizas sino que se extiendan a todos los sectores. Además, Arias Cañete espera que haya derogaciones de las normas de competencia para que las organizaciones de productores y las interprofesiones puedan regular la oferta, regular los mercados y gestionar las crisis. Por último, en relación a la convergencia interna de las ayudas, el ministro Arias Cañete ha recordado que España defiende “sistemáticamente que haya una gran flexibilidad para que podamos mantener unos niveles de apoyo considerables. En este sentido, hemos cerrado un importante acuerdo con Italia y con Francia para que no haya convergencia absoluta en 2019”.

“También hemos pactado para que no haya un pago por hectárea igual en toda la Unión Europea para todos los productores, y para que existan medidas de flexibilidad que nos permitan hacer una aplicación de la Política Agrícola Común diferenciando los distintos costes que tienen los distintos cultivos”, concluía Arias Cañete.