2025 fue un año de contrastes y buenos precios en el campo
En el ámbito de la producción de la IGP Ternera Gallega, el número de animales identificados registró en 2025 un pequeño incremento, hasta alcanzar un total de 132.617 terneros, a pesar de la disminución del número de explotaciones con actividad. La edad media elevada y la falta de relevo generacional se están dejando notar en los censos de ganaderías y cebaderos. El año pasado, el número de explotaciones inscritas en la IGP se redujo hasta 7.554 (cuando hace solo tres años superaban las ocho mil). Como contrapartida, se aprecia una cierta redimensión de las ganaderías tradicionales, ya que el censo de animales identificados creció ligeramente.
En cambio, el número de canales certificadas bajo el amparo de la IGP disminuyó de forma significativa hasta situarse en 89.718 unidades. Esta cifra, aunque muy considerable, se encuentra claramente por debajo de los datos de 2024, cuando se superaron las cien mil canales.
Las cifras de actividad de la IGP en 2025 deben valorarse en un contexto marcado por la escasez de animales cebados en España y en Europa debido a diversas causas, como la reducción de los censos por las enfermedades del ganado bovino (sobre todo la EHE y la lengua azul), la salida de terneros pasteros para su cebo en explotaciones de fuera de Galicia y, sobre todo, el comercio de canales y de animales vivos con destino a los mercados del norte de África (Argelia y Marruecos). Ante esta situación, se produjeron importantes desequilibrios entre la oferta y la demanda, hasta llegar a provocar turbulencias en el sector y un cierto desabastecimiento de Ternera Gallega en los mercados habituales de la IGP.
En esa línea, en 2025 la Denominación perdió más de 200 establecimientos de venta en toda España, principalmente por la escasez de animales y de carne certificada para poder abastecerlos, con el agravante de que esa pérdida de mercado puede resultar perjudicial de cara al futuro, cuando la oferta y la demanda se estabilicen y los precios se normalicen.
Como contrapartida, la escasez de animales cebados provocó una rápida e intensa subida de los precios en el campo hasta alcanzar valores que pueden considerarse de récord, llegando a superar ampliamente los 8 euros por kilo canal. Excelentes resultados para todo el sector productor, que se tradujeron en una cifra de negocio de alrededor de 173 millones de euros en primera venta en el marco de la IGP Ternera Gallega.
Estos buenos precios en el campo también se trasladaron al resto de las fases de la cadena productiva y comercial, dando lugar a incrementos progresivos del precio de la carne de ternera en carnicerías y supermercados, que poco a poco acabaron afectando negativamente al consumo. Las consecuencias de la contracción del consumo y de la pérdida de algunos mercados habituales de la IGP ya se están dejando notar en 2026.
A pesar de todos estos contrastes y desequilibrios, la Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega continúa liderando el sector de la carne de ternera a nivel estatal, representando cerca del 60 % de la carne comercializada con sello de calidad en toda España. La Denominación sigue siendo una garantía, tanto para la salida comercial de los animales como para ofrecer seguridad a los consumidores, que reconocen y valoran positivamente la calidad de la carne amparada por la IGP.
La IGP Vaca Gallega-Buey Gallego sigue creciendo en el campo y en la certificación
En 2025, aumentó en más de 300 el número de explotaciones inscritas en la IGP Vaca Gallega-Buey Gallego, hasta alcanzar las 1.783, la cifra más alta desde la creación de esta Denominación en 2017. Este dato también se tradujo favorablemente en el número de animales amparados, que alcanzó los 8.790, más del triple que en el ejercicio anterior.
Teniendo en cuenta que los animales de vacuno mayor salen al mercado con más años, estos incrementos en el campo apenas se reflejaron en el número de canales certificadas, que se mantuvo en niveles similares a los de 2024, con 498. En cambio, la carne certificada por la IGP aumentó más de un 6 %, hasta superar las 245 toneladas. En esta misma línea, la cifra de negocio alcanzó los 1,6 millones de euros, gracias también a los buenos precios que esta carne registra actualmente en el mercado, convirtiéndose en la cifra más alta de la historia de la IGP Vaca Gallega-Buey Gallego.
Las industrias y empresas comercializadoras inscritas son 32, la mayoría de las que operan en Galicia en el ámbito del vacuno mayor. Estas industrias, desde abril de 2026, ya pueden trabajar bajo el nuevo Pliego de Condiciones de la IGP, que incorpora varios cambios solicitados por ellas mismas para facilitar su actividad y favorecer la comercialización.
Modificaciones importantes, como la supresión de la maduración en origen, permitiendo que ahora pueda efectuarse en destino por parte de los operadores comerciales y compradores. También se ha abierto la posibilidad de la congelación para poder atender mercados de terceros países fuera de la Unión Europea, así como la obtención de productos cárnicos elaborados.
Con estos cambios, el Consejo Regulador demuestra su voluntad de avanzar de acuerdo con las peticiones del sector y las demandas del mercado, pero también es necesario que las industrias cárnicas gallegas apuesten de forma decidida por el vacuno mayor certificado y promuevan su comercialización bajo el sello de la Indicación Geográfica Protegida, como único aval del origen gallego y de la calidad de nuestra carne frente a otras sin origen garantizado, que pretenden aprovechar el nombre de Galicia como reclamo comercial.
Actualmente, el mercado demanda este producto, especialmente en el ámbito de la alta restauración. Todos debemos ser conscientes de la calidad y del potencial de la carne de las vacas y bueyes gallegos y apostar por hacer país, de manera que su prestigio repercuta en beneficio del conjunto del sector, tanto de los ganaderos y ganaderas como de las industrias. Por lo tanto, es misión de todos, y no solo del Consejo Regulador, defender el nombre y el prestigio de la carne certificada por la IGP Vaca Gallega-Buey Gallego.